El ruido de la noche nos hizo despertar deambulemos por la calle como las viles criaturas que somos.
¿Puedes verlo? ¿Puedes verme? Soy lo que siempre has soñado, con elegancia y rapidez me dirigo hacia ti. Pero no soy un sueño, en todo caso sería tu peor pesadilla. Te quedas atrapado mirando lo que se acerca, confuso, pequeño iluso no sabes lo que haces.
No crees en esto,te frotas los ojos creyendo que todo desaparecerá, que yo desapareceré, piensas que todo es ficción ¿lo sigues pensando ahora?
Nunca seremos los mismos pero escapa, ¡hazlo ya! salva tu alma de la oscuridad.
Eres tan inocente, mi dulce noche y no sabes de lo que soy capaz. Robo las tristes almas de estos condenados bajo el cielo negro, todos caen ¿quieres verlos? ¿deseas alimentar tu vida con esto?
debajo de tu mundo se esconde mi infierno ¿quieres verlo por siempre?
Amor. Sueños. Felicidad. Sonrisas. Tú sonrisa. Tu forma de mirarme. La facilidad con la que suben los colores por mis pálidas mejillas tornándolas de un suave rosado. Ver tu silueta al final del camino esperándome con la mano tendida. Que seas la primera persona que vea al despertar. Convertirte en esa estrella que nunca se apaga. Que no seas el típico príncipe azul. Que tengas en tu rostro una sonrisa traviesa. Que después del bofetón llegue el beso. Que después de cada discusión venga una mejor reconciliación. Pasar noches de pasión desenfrenada entre tus sábanas. Que tu saliva curen mis heridas. Notar tu lengua en cada parte de mi cuerpo. Que tu risa alimenten mis oídos. Que me hagas callar con un beso, o dos, o tres... Sentir que puedo contar contigo. Dejarte marcado un beso en el cuello. Escribirte con una barra de labios un te quiero. Dejarte marcada mis uñas en tu espalda. Abrazarte hasta perderme. Cumplir mis deseos más profundos. Susurrarte palabras al oído. Estremecerme con cada caricia tuya. Que en nuestra relación nunca falte la pasión. Que me beses con dulzura, con cariño, y con ternura, que me muerdas el labio y pasemos a un beso menos controlado. Que tu lengua baile junto a la mía, que se entrelazen, que hagan un pulso sin que haya vencedor. Morderte la lengua. Apreciar tu sabor. Que me entren escalofríos al notar tu respiración cerca de mi cuello. Que me susurres un: vas a quererme. Que tus manos recorran mi cuerpo. Que las mías desabotonen tu camisa. Y dar paso a ese deseo que no se piensa resistir, que rompe todas nuestras normas establecidas.
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