Amaneceré en tus labios, los llenaré de besos y escribiré poemas en tu piel, luego lentamente sin abrir los ojos, te declararé mi amor. Si tan solo pudiera amarte, quererte e idolatrarte, si tan solo me dejaras llegar a ti para detenerme en tu ternura y gozar de tu dulzura.
Mientras me hablabas y yo te miraba, se detuvo el tiempo en medio instante: el amor me llamaba y yo le obedecía. Mientras me susurrabas y yo te amaba, se alzaron los sentimientos, mandó tu voz, el cielo se hizo visible en tus ojos, y yo pronuncié el querer en tus labios.
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